El cáncer en la edad adulta temprana: conoce tus derechos y opciones
Escrito por: Kathryn J. Strobach, abogada, máster en Trabajo Social | Abogada de Triage Cancer
Recibir un diagnóstico de cáncer cuando eres joven puede hacerte sentir como si tu vida se hubiera detenido. Quizás estés compaginando los estudios, empezando tu carrera profesional, organizando tus finanzas o forjando relaciones, y ahora también tienes que lidiar con el tratamiento, el seguro y decisiones importantes sobre tu salud.
El cáncer puede afectar a casi todos los aspectos de tu vida, pero existen recursos y medidas de protección que te ayudarán a sobrellevarlo.
Tienes derechos en la escuela y en el trabajo
Si estás en la universidad, en una escuela de formación profesional o en tu primer trabajo, el cáncer puede alterar tu rutina de una forma que te resulte abrumadora. Sin embargo, es posible que cuentes con protecciones legales que te ayuden a mantener el rumbo.
La Ley de Estadounidenses con Discapacidades (ADA) puede permitir que las personas que cumplan los requisitos soliciten adaptaciones razonables en la escuela o el trabajo. Esto podría incluir plazos flexibles, aprendizaje a distancia, cambios de horario o ajustes en tus responsabilidades. Leyes como la Ley de Licencia Familiar y Médica (FMLA) también pueden ayudarte a proteger tu puesto de trabajo si necesitas tiempo libre para recibir tratamiento.
Estas medidas de protección te permiten no tener que elegir entre tu salud y tu futuro.
Seguro médico: confuso, pero importante
Los seguros médicos pueden resultar difíciles de entender, sobre todo tras un diagnóstico, pero desempeñan un papel fundamental a la hora de cubrir los tratamientos y los medicamentos.
Los jóvenes adultos pueden tener varias opciones de cobertura:
- Permanecer en el seguro de los padres, a menudo hasta los 26 años
- Contratar un seguro a través de la empresa
- Contratar un plan a través del mercado
- Requisitos para acceder a Medicaid, en función de los ingresos
- Inscripción en un plan de salud para estudiantes
Antes de elegir un plan, infórmate los términos básicos como primas, franquicias y gastos de bolsillo. Asegúrate de que tus médicos, recetas y centros de tratamiento estén cubiertos.
Y cuando utilices tu seguro, asegúrate de que la atención esté cubierta. Comprueba que tus médicos estén dentro de la red de tu plan y solicita las autorizaciones previas cuando las necesites y recurra cualquier denegación.
No pasa nada por hablar de dinero
El cáncer puede suponer un gran gasto, sobre todo si estás estudiando o estás empezando tu carrera profesional. Gastos como las facturas médicas, el transporte y las bajas laborales pueden acumularse rápidamente, sobre todo si aún estás estudiando o acabas de empezar tu primer trabajo.
Puedes hacer frente a estos retos de la siguiente manera:
- Establecer planes de pago para facturas médicas
- Solicitar programas de ayuda económica
- Obtener ayuda con los gastos de los medicamentos recetados
- Explorar opciones para gestionar la deuda o los préstamos para estudios
- Hablar con tus profesionales sanitarios sobre los costes
También hay herramientas que pueden ayudarte a llevar un control de los gastos y mantenerte organizado, lo que puede hacer que todo te resulte más manejable.
Seguro de incapacidad: un plan de respaldo
Si el tratamiento afecta a tu capacidad para trabajar, seguro de incapacidad puede ayudarte a compensar parte de tus ingresos. La cobertura puede proceder de tu empresa, programas , la Seguridad Socialo una póliza individual.
Este tipo de apoyo puede convertirse en una importante red de seguridad si tu capacidad para trabajar se ve afectada durante el tratamiento.
Tus objetivos en la vida siguen siendo importantes
Un diagnóstico de cáncer puede cambiar tus prioridades, pero no borra tus metas.
Para muchos jóvenes adultos, esto puede implicar pensar en:
- Relaciones y citas
- Salud mental y apoyo emocional
- Planes profesionales a largo plazo
Algunos tratamientos pueden afectar a la fertilidad, por lo que hablar del tema desde el principio puede ofrecerte más opciones más adelante.
Mantenerse organizado puede ser de ayuda
Gestionar citas, facturas, reclamaciones al seguro y trámites burocráticos puede resultar abrumador. Crear un sistema sencillo puede ayudarte a:
- Guarda copias de los documentos importantes
- Supervisar las reclamaciones de seguros y recursos
- No pierdas de vista las fechas límite importantes
Mantenerse organizado puede reducir el estrés y ayudarte a sentir que tienes más el control. Tus amigos y familiares también pueden echarte una mano con estas tareas.
No tienes por qué resolver esto tú solo
No tienes por qué pasar por esto solo. Establecer contacto con otras personas, ya sea a través de grupos de apoyo, terapia o personas con experiencias similares, también puede marcar una diferencia significativa.
Los recursos gratuitos, las herramientas educativas y los programas de apoyo pueden ayudarte a comprender tus opciones en materia de seguros, finanzas y empleo. La Guía práctica sobre los derechos de los jóvenes adultos con cáncer de Triage Cancer es un excelente punto de partida.
Sigue haciendo planes para el futuro
El cáncer puede trastocar tus planes y obligarte a aprender cosas que no esperabas. También puede ayudarte a desarrollar habilidades como defender tus propios intereses y la toma de decisiones informadas.
No tienes por qué resolverlo todo de golpe. Conocer tus derechos, entender tus opciones y ir paso a paso puede ayudarte a avanzar de la forma que mejor se adapte a ti.
Triage Cancer® es una organización nacional sin ánimo de lucro que ofrece formación gratuita sobre cuestiones legales y prácticas que pueden afectar a las personas diagnosticadas con cáncer y a sus cuidadores, a través de eventos, materialesy recursos.